Originalmente, asi iba a iniciar ojos amatiastas
Historias de amor. Algunos las amamos, otros las odiamos, pero todos tenemos una o algunas que contar…
Sin embargo, existe una…
Una que no se olvida, que te toca tan profundo, te hiere tan hondo y te hace tan feliz, que la llevas por siempre
Bastan un encuentro, algunas palabras, un leve roce o una mirada y lo sabes…
Por que una mujer siempre sabe…
Sabe que nunca va a olvidar esa primera vez que lo vio, o la primera vez que hablaron, o la primera vez que sus manos se encontraron…
O en mi caso (en el caso de mi madre), la primera vez que vi sus ojos amatistas…
¡Hola! Es un comienzo intrigante (jeje…) para una historia que, con el tiempo, se ha convertido en una de mis favoritas.
¡Sigue así, Anais! Esperamos con ansias el desenlace